Padres · 17 de Mayo 2018

Repartiendo los quehaceres en casa

Promover una igualdad entre chicos y chicas empieza desde nuestra iniciativa.

Quehaceres en casa

Canal IPe

El 20 de febrero Promsex lanzó un video que puso en manifiesto una situación que aún sucede en muchos hogares peruanos. En el video se puede ver cómo una mamá le pide a su hija que la ayude a recoger los platos y limpiar la cocina mientras el papá ve televisión y el hijo comienza a hacer sus tareas, una situación que nos lleva a reflexionar sobre la desigualdad que existe dentro de nuestras cuatro paredes.

 

Puede que no notemos esta diferencia en nuestro día a día y hasta nos parezca normal que las niñas ayuden a las mujeres y los niños a los hombres, pero es momento de cambiar este patrón y hacer que todos ayuden en casa por igual para así ir construyendo el camino a una sociedad con cada vez menos brechas entre géneros.

 

Ya anteriormente te presentamos las responsabilidades que los chicos pueden asumir según su rango de edad y ahora te damos algunas ideas de cómo empezar a distribuirlas equitativamente.

Creemos una lista de tareas

Sentémonos una tarde a conversar sobre lo que se necesita hacer en los días y fines de semana. Empezamos a anotarlas sobre una hoja de papel sin ninguna distribución preferente, así también les vamos explicando cómo funciona la organización de una casa. Procuremos encontrar el momento ideal y tranquilo como lo puede ser un domingo por la tarde.

Quiero/No quiero

Dejemos que sean ellos quienes elijan las tareas que les gustaría realizar como aquellas que no harían por nada del mundo. Armemos una segunda lista con esta nueva información ya que nos ayudará a tener una repartición en la que todos estemos de acuerdo. ¡Aquí nosotros también participamos!

Quehaceres en casa
La igualdad se puede fomentar desde pequeños actos en casa que, además, prepararán a nuestros chicos para su vida adulta. Foto: Canal IPe

Repartición feliz

Si una eligió que no le gustaría lavar los platos de la cena y el otro colocó que sí le gustaría hacerlo, entonces la actividad quedaría para este último. Repitamos esta acción para cada tarea de la lista y, de coincidir, se les asignará turnos semanales para que el peso de esa tarea que nadie quiere hacer se distribuya por igual.

Las horas importan

Es importante que consideremos los horarios de cada miembro. Lo más sencillo es preguntarnos, por ejemplo, “¿cuánto tiempo me tomará limpiar mi cuarto?” y compararlo con las horas que le toman las actividades cotidianas del trabajo o el colegio. Colocar y sumas las horas nos ayudarán a ver que cada uno invierta la misma cantidad de tiempo y puedan tener ratos libros para disfrutar en familia o con los amigos. 

Un cuadro de tareas

Colguemos un organizador en la pared o apuntemos en una pizarra todos los acuerdos establecidos. Pongámoslo en un lugar visible para que funcione como un recordatorio. Tratemos de actualizarlo continuamente ya que las rutinas pueden cambiar y es ahí donde debemos apoyarnos mutuamente.

 

Es un gran trabajo, pero traerá grandes resultados siempre y cuando vaya acompañado de nuestro propio ejemplo. Con este esquema no solo estaremos creando un sentido de responsabilidad en los chicos, sino que también les estamos inculcando el concepto de igualdad en una forma práctica y que no existen roles específicos de la mujer o del hombre.

 

Lo buenos cambios siempre inician desde casa.

 

 

Imagen de mvillafranca

Viajar, café, música, llamas, alpacas y mucho queso

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