Padres · 29 de Dic 2020

¿Cómo ayudar a los niños cuando tienen pesadillas?

Este tipo de sueños es común en los menores, lo que no es normal es cuando se convierten en terrores nocturnos frecuentes, más de tres veces por semana.

¿Cómo ayudar a los niños cuando tienen pesadillas?

Psicodiagnosis

Casi todos los niños han experimentado lo que es tener una pesadilla. Esos malos sueños que los asustan y los despiertan a mitad de la noche son comunes y frecuentes en la infancia. Sin embargo, lo que no es normal es que las tengan casi a diario. Según la psicóloga Heidy Villacrez, las pesadillas aparecen a partir de los tres y cuatro años de vida. Ocurren a esta edad ya que los menores son más conscientes de los miedos. 

 

Aunque no se sabe exactamente las causas, se piensa que pueden estar relacionadas con el estrés, la ansiedad y las experiencias traumáticas del niño. En la mayoría de casos, no suponen un motivo de preocupación para los padres, pero sí lo llegan a ser cuando estas pesadillas casuales se convierten en terrores nocturnos. 

 

“Todo en extremo no es normal y ya se considera un trastorno. Cuando hablamos de terrores nocturnos a los pequeños les da ataques de pánico, se levantan gritando, con taquicardia, ansiedad. Tienen movimientos bruscos, se paralizan o incluso algunos se orinan en la cama. Por lo general, este tipo de sueños está relacionado a un hecho muy traumático o cuando el menor ha sentido amenazada su seguridad o supervivencia. Una pesadilla casual es muy diferente aunque también altera el descanso y tranquilidad de los chicos”, señala la especialista.

Pesadillas en los Niños
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¿Qué deben hacer los padres en esos momentos?

Aunque las pesadillas no se pueden evitar totalmente, los adultos sí pueden ayudar a que los menores tengan un mejor descanso. Cuando los niños se despiertan por una pesadilla, las imágenes de terror aún están frescas para ellos y pueden parecer reales. Así que es natural que se sientan asustados, alterados o que llamen a sus padres para que los consuelen y se sientan protegidos. 

 

Por eso, si tenemos que enfrentarnos a este tipo de situaciones, la psicóloga Villacrez recomienda lo siguiente:

 

  • Tener una rutina de sueño. Es decir, los niños deben de mantener un horario regular para ir a dormir y despertar.

  • Evitar que vean películas de terror o leerles cuentos no adecuados para su edad que les puedan generar miedo.

  • Cuando se despiertan asustados,  calmarles y quedarse a su lado. Eso les hará sentir seguros.

  • Explicarles lo que ocurre, hablar con la niña o niño para que comprendan que ha tenido una pesadilla y que no es real.

  • Demostrarle al menor que entiendes que está asustado y que tener miedo no es malo, sino algo normal.

 

“Es importante darles soporte y validar sus emociones. Por ningún motivo debemos minimizar sus pesadillas, ni sus sentimientos porque la próxima vez no va querer contarles a sus padres lo que le está pasando”, enfatiza Heydi. 

 

Recordemos que un pequeño que no duerme las horas completas y no descansa bien afecta su aprendizaje, por eso es importante estar pendientes de sus horas de sueño. Si las pesadillas ocurren más de tres veces por semana y el menor tiene cambios de conducta, se recomienda llevarlo a un especialista. Finalmente, si no se tiene los medios para acudir a uno, Heidy aconseja a los padres que analicen si han tenido alguna reacción que ha podido asustar a sus hijos, como gritos y peleas entre los adultos.

 

La mayoría de los niños tienen pesadillas de vez en cuando y es algo normal que no debe preocuparnos. Como adultos somos reguladores de sus emociones y por lo tanto debemos tranquilizarlos y darles la seguridad que necesitan.

 

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