Artes · 03 de Dic 2020

Pincelazos desde el corazón

Eduardo Tinipuclla es un artista de 19 años que realiza sus cuadros con los pies. Conoce su historia en esta nota de Canal IPe.

Pincelazos desde el corazón

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Eduardo Tinipuclla tiene 19 años y es uno de los artistas que conforman la Asociación De Pintores Con La Boca Y Con El Pie. Desde la sala de su casa en el Rímac pinta bodegones, paisajes y retrata a animales con la técnica de acuarela. Método que ha venido perfeccionando en todo este tiempo, pues ya lleva casi una década viviendo entre pinceles, pinturas, tintas, cartulinas y caballetes. Debido a su discapacidad, desde muy pequeño comenzó a usar sus pies para realizar actividades que las demás personas hacían con las manos y el arte no fue la excepción. 

 

Sus primeros dibujos los hizo con 10 años y cada vez que los ve le producen nostalgia y ternura. Empezó pintando con la boca, pero luego descubrió que podía dominar mejor el pincel y el lápiz con las extremidades inferiores. “Me las ingenié y practiqué mucho para perfeccionar los movimientos. Ahora mis pies son como mis manos. Siempre he encontrado la manera de desenvolverse y de ser muy independiente”, comenta muy orgulloso Eduardo a Canal IPe.

 

La focomelia, enfermedad que provoca un desarrollo deficiente en los huesos de las extremidades, nunca fue una limitación para que el artista se desenvuelva plenamente. Desde que llegó a este mundo y el doctor les dijo a sus padres que eran muy afortunados, lo criaron con mucho amor. Lo apoyan en cada paso que da y le enseñan que siempre debe de luchar por sus sueños. 

 

Para pintar, Eduardo solo necesita cartulinas y acuarelas. En sus cuadros predominan los colores cálidos, sobre todo el rojo y naranja, nunca faltan al menos uno de ellos. También trabaja en tinta china. Cuando está frente a la hoja en blanco piensa qué quiere plasmar y transmitir. La naturaleza lo inspira mucho. Una vez que tiene la idea, pone el primer trazo y todo fluye. Puede terminar una obra en cuatro o seis horas, dependiendo la dificultad y los tiempos de descanso. Sus trabajos además de ser apreciados en Lima también son adquiridos por otras personas en provincia y fuera del Perú. 

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Más allá de los límites

Si bien el arte cambió su vida y le ha dado reconocimientos, también sueña con estudiar ingeniería económica y se están preparando muy duro para ingresar a la universidad. “Me encantan las matemáticas y ya he dado el examen anteriormente, pero no alcancé el puntaje. Lo más curioso de esa experiencia fue que cuando di la prueba de admisión la prensa causó revuelo poniendo en los diarios que alguien con discapacidad había postulado. A mí me extrañó porque cualquiera puede postular. No tiene nada de excepcional, al parecer para ellos sí. Antes los prejuicios me hacían sentir mal. Cuando era más pequeño sentía que la gente se asombraba al verme y decían mira un chico sin manos. Sin embargo, ahora que comprendo por qué nací así y tengo la suficiente madurez para enfrentarlo, nada me afecta. Todos somos iguales”, enfatiza el artista. 

 

Por estos días, Eduardo trabaja en un cuadro navideño que debe entregar pronto. Es testigo de lo mucho que ha mejorado su técnica, producto de su esfuerzo y dedicación. Por su gran potencial, la Asociación de Pintores con la Boca y con el Pie lo continúa apoyando desde el primer día en que se sumó al grupo y le entregaron una beca para que siga desarrollándose en el mundo arte. Por eso, a los chicos que quieren seguir sus pasos y sienten miedo, les pide que lo intenten ya que el que no arriesga no gana y todos pueden ser los mejores, siempre y cuando se lo propongan.

 

Su plan de vida es seguir pintando siempre. En el futuro espera hacerlo desde Iquitos, la tierra natal de su madre, pues se identifica con la alegría de las personas que viven en la ciudad. Además, le encanta sentir la energía del sol y está fascinado con los paisajes de la selva. Los cuales espera en algún momento plasmar en sus lienzos. “Al arte le debo bastante, es lo mejor que me ha pasado en mi corta vida. Si tuviera la oportunidad de repetir todo, lo haría sin pensar”, expresa.

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Puedes conocer más del trabajo de este artista en su página de Instagram o en las redes sociales de la Asociación De Pintores Con La Boca Y Con El Pie. La historia de Eduardo es inspiradora. Es un ejemplo de que cuando hay talento los logros inevitablemente suceden y la frase ‘no puedo’ no existe.

 

Este tres de diciembre que conmemoramos el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, este joven nos enseña que las limitaciones solo se las pone uno mismo y no la vida. Además, resalta que las diferencias solo existen en el imaginario de la gente. Eso sí, tiene bien claro que lo que hace distinto a una persona, más allá de una condición física, es la constancia y empeño que le pongas a cualquier proyecto. Eso te hace brillar e ir por más.

Imagen de vmeneses

Por ahora no tengo una frase

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