Tom. Créditos de la foto: Canal IPe

Cómo manejar el "¡quiero, quiero, quiero!"

Si tienes niños cerca, lo más probable es que ya sepas de qué estamos hablando: esa etapa en la que la mayoría de niños pequeños usa la palabra “quiero” más que cualquier otra que conozcamos. Los saludos de la mañana son fácilmente reemplazados por un “necesito esto”, el paseo de la tarde está acompañado de muchos “quiero uno así” y cuando todo parece indicar que por fin lograron tener lo que tanto anhelaban, resulta que no era exactamente como lo querían... y quieren otra cosa. 

Los niños están descubriendo cosas nuevas constantemente y aunque es normal que quieran tener todo a su alcance, también es importante enseñarles a valorar lo que tienen y a esforzarse por conseguir lo que tanto desean. Hemos seleccionado algunos momentos importantes de uno de nuestros programas favoritos, Tom y la rebanada de pan con mermelada y miel, donde el enérgico protagonista vive impredecibles aventuras mientras resuelve problemas y descubre todo lo que hay detrás de lo que más quiere en el mundo: su deliciosa rebanada de pan. Las lecciones y aventuras de Tom probablemente tengan mucho que enseñarnos acerca de cómo manejar estas situaciones en casa. 

1. Esforzarse por conseguir lo que quieren

Tom y la abeja reina. Créditos de la foto: Canal IPe
Tom y la abeja reina. Créditos de la foto: Canal IPe

Es importante que los más pequeños aprendan a reconocer que en la mayoría de los casos las cosas que queremos tienen un valor y que son el producto del esfuerzo. Evidentemente los niños no deben pensar en dinero ni en trabajo remunerado pero sí pueden, por ejemplo, crear un plan junto a ustedes para conseguir eso que tanto quieren o ayudarlos a resolver los problemas que se les presenten para obtenerlo.

En uno de los episodios, Tom se disponía a comer su tan querida tajada de pan cuando se dio cuenta de que no tenía ni mermelada ni miel. Se enojó mucho y salió en busca de los ingredientes que le faltaban. Al hacerlo, conoció de cerca el trabajo que hacen las abejas para fabricar miel y entendió que el ratón “secuestrador de fresas” no era un goloso como él pensaba, sino que trabajaba limpiando todas las fresas de la ciudad. Después de aprender todo lo que había detrás de sus ingredientes favoritos, Tom disfrutó más que nunca de su adorado bocadillo.

2. Valorar lo que tienen

Tom y su rebanada de pan. Créditos de la foto: Canal IPe
Tom y su rebanada de pan. Créditos de la foto: Canal IPe

Otra buena idea es insistir en que valoren lo que tienen y se alegren con lo que reciben así no sea exactamente lo que esperaban.

Todos los episodios de “Tom y la rebanada de pan” terminan de manera muy similar. Después de haber atravesado por una serie de problemas para conseguir lo que tanto quiere, Tom solo logra comer media rebanada de pan. Eso le molesta mucho hasta que le da un mordisco y se da cuenta que ese pedazo de pan sabe tan bien como la rebanada entera.

3. Aprender a elegir

Tom está confundido. Créditos de la foto: Canal IPe
Tom está confundido. Créditos de la foto: Canal IPe

Los niños no siempre podrán conseguir todo lo que quieren y en muchas ocasiones tendrán que elegir. En ese momento, es importante decidir qué es lo más importante o lo que más quieren y dejar el otro “quiero” para después o simplemente olvidarlo por completo.

Por ejemplo, en una ocasión, el pequeño Tom no supo elegir entre su deliciosa rebanada de pan con mermelada o un gran tazón de flan y trató de comerse ambos. Al final, terminó mareado, con la panza llena y no pudo disfrutar de ninguno de los dos platillos. Esta es una lección importante para los niños: no se necesita todo para ser feliz y, a veces, tener menos pero disfrutarlo realmente puede ser muchísimo mejor que conseguir todo lo que uno aparentemente quiere.

4. Conversar con los niños

Tom abrazando a su abuela. Créditos de la foto: Canal IPe
Tom abrazando a su abuela. Créditos de la foto: Canal IPe

Sentarnos a hablar con los niños siempre será la mejor forma de entender lo que quieren y de explicarles nuestro punto de vista. Es importante saber lo que es importante para ellos pero también hacerles ver, por ejemplo, que su valor como personas va más allá de lo que tengan y que a la gente hay que quererla por cómo son y no por lo que pueden darles.

La abuela de Tom siempre lo consentía mucho y no había día en que no lo ayude a preparar su rebanada de pan. Un día, ella se sentía un poco enferma y le explicó a Tom que necesitaba descansar. Al principio él estaba desconcertado, pero luego recordó que su abuela lo había ayudado muchas veces y se entusiasmó con la idea de ir a la cocina y prepararse su propia rebanada de pan con mermelada y miel. Y, de hecho, ¡lo hizo muy bien! 

Los invitamos a disfrutar juntos de este divertido programa y a contarnos si los niños en casa se sintieron identificados con las impredecibles historias de Tom y su rebanada de pan con mermelada y miel.