Padres · 21 de Ene 2019

Trastornos del habla: La tartamudez

Las dificultades de fluidez del habla no están presentes en la gente de la misma forma.

Tartamudez

Pixabay

La tartamudez o disfemia es uno de los trastornos del habla más comunes y su característica principal es la repetición de sonidos, palabras, sílabas o frases.

 

Es normal que cuando los niños adquieren el lenguaje, tengan períodos cortos de tartamudeo, esto es debido al propio aprendizaje. El problema ocurre cuando esos periodos se extienden y son recurrentes.

 

También te puede interesar: Señales de alerta en el desarrollo del lenguaje

 

Un cuadro de disfemia grave es cuando se hace evidente no solo con la repetición de las sílabas o palabras, sino con gestos –como el parpadear o cerrar los ojos, para poder articular–. Esta afección aparece en situaciones específicas (con determinadas frases o palabras) el niño es consciente de lo que sucede y puede presentarse avergonzado ante su problema.

 

Un diagnóstico oportuno puede ayudar a mejorar la situación. El trabajo en casa es necesario, debemos considerar que el apoyo tiene mucho valor y es importante transmitirles paciencia y calma. Aquí te damos unos consejos para ayudar a nuestros hijos con esta situación:

 

1. Leer en voz alta

Podemos practicar la lectura. Leer en voz alta le ayuda a ganar confianza y le enseñará a respirar mientras habla.

 

2. Mostrar respeto por su condición

Tratemos de evitar renegar o menospreciarlos cuando ocurren estos períodos de tartamudez. Pensemos que estos períodos les avergüenzan y lo que debemos hacer es darles confianza.

tardamudez-apoyo-emocional.jpg
El apoyo emocional es muy importante en el proceso de formación de los niños. (Pixabay)

3. No interrumpirle

Nos puede costar un poco, pero cada frase que digan correctamente es un regalo, tratemos de no cortar la conversación ni apresurarlos por terminar sus frases.

 

4. Ejercicios de respiración

Trabajar con la respiración puede ayudar con la condición. El problema de la tartamudez se origina por tener dificultad de respirar y hablar a la vez.

 

5. Trabajar la ansiedad

Distrae a tu pequeño con actividades que le despejen la mente y lo relajen. Puedes inscribirlo en clases de yoga o intenten meditar para enfocar la atención en otra cosa.

 

Factores como la presión, la actitud de quién oye, el tema de conversación o la emoción mientras se cuenta algo pueden alterar la fluidez del habla de nuestros hijos. No tratar a tiempo este problema puede causar que tengan episodios de apatía, desinterés por comunicarse por el temor de mostrar su problema. El tartamudeo puede dificultar comunicarse con los demás e impedir que nuestros hijos hagan amigos y sentirse confiados de poder participar en clase. Así que la idea es que tengamos presente que su voz y su valor como seres humanos son más importantes que su dificultad para poder expresarse.

 

Si quisieras participar, este 11, 12 y 13 de octubre se realizará el I Congreso Iberoamericano de Tartamudez en Cusco. Te dejamos más detalles de evento en este enlace.

Imagen de msialer

Quién diría que terminaría escribiendo artículos

Compartir en: