Padres · 09 de Ene 2018

¿Sabes qué es el “sharenting”?

Te detallamos más sobre la práctica de subir fotos de los chicos a las redes sociales.

Sharenting

Pexels

Mostrar los mejores momentos de los chicos en las redes sociales y dejar que nuestros amigos vean lo orgullosos que estamos de ellos es una práctica habitual dentro de nuestro rol como padres, especialmente si lo ponemos en el contexto digital en el que vivimos. Según Unicef, muchos niños y niñas en el mundo ya está presente en el mundo digital, incluso, antes de que aprendan a caminar o hablar. ¿Cómo? Pues de todas esas fotos y videos que subimos sobre sus cumpleaños, actuaciones escolares, vacaciones y otras ocasiones más.

 

Alrededor del tema surgen diferentes puntos de vista y hasta se acuñado una nueva palabra: El “sharenting”. Derivado de las palabras “share” y “parenting” (“compartir” y “paternidad” en inglés, respectivamente), el término hace referencia al uso que los padres de familia hacen de las redes sociales para compartir información detallada sobre la vida de sus hijos.

 

Es inevitable dejarnos llevar por la emoción de capturar todo lo relacionado a los chicos, pero es importante conocer lo que hay detrás. Es por esto que hemos elaborado esta nota para ti.

¿En verdad hay algo malo?

La conectividad que nos da las redes sociales puede sernos muy útil en muchos sentidos, pero también involucra muchos riesgos para los chicos. Pensemos por un instante que el contenido que compartamos no solo puede ser visto por alguno de nuestros contactos, sino también por sus amigos, los amigos de sus amigos y así sucesivamente.

 

De acuerdo a Unicef, “con un solo clic, los niños corren nuevos riesgos para su privacidad, reputación e identidad”. La información publicada puede ser utilizada para crear perfiles falsos o para otros fines que llevan al acoso cibernético, la explotación y el abuso sexual en línea. Si a las fotos le agregamos la geolocalización de los lugares en los que almorzamos o llevamos a jugar a los chicos, el peligro es aún mayor. Con esto se crean patrones de conducta, algo muy útil para que personas con malas intenciones se acerquen a ellos sin mayor problema.

 

Tengamos en cuenta que los chicos — sobre todo los más pequeños — no pueden decirnos si quieren que publiquemos sus fotos o no. Pensemos un poco a futuro y preguntémonos si a él o ella le gustaría ver esa foto en línea de aquí a algunos años.

Sharenting
Conociendo el alcance de las redes sociales, Unicef hace un llamado a los padres de familia a pensar antes de compartir. Foto: Pixabay

Entonces, ¿qué hacemos?

Habiendo entendido esto, vayamos a la parte de la acción. Si queremos publicar fotos de los chicos en Facebook, Instagram o alguna otra red social, consideremos algunos puntos que para proteger su privacidad.

 

  • Clínicas, escuelas y otras instituciones con las que nos relacionamos frecuentemente cuentan con importante información sobre los chicos. Solicitemos garantías para que estas nunca salgan de este círculo.

  • Configuremos la privacidad de todas tus redes sociales al máximo. Leamos todos los términos y condiciones al crearnos una cuenta para así estar al tanto ante cualquier infracción. 

  • Procuremos no crearles una cuenta independiente a los chicos. En caso decidamos hacerlo en cierto punto, tenemos que hablarles de los riesgos ya mencionados y explicarles que la cuenta será supervisada por alguno de nosotros.

  • No publiquemos en exceso. Siempre con moderación y con precaución en la información que brindemos. Evitemos fechas específicas como direcciones o fechas de nacimiento.

 

Es hora de llevar nuestro compromiso al mundo digital. Nuestras acciones pueden hacer que cada vez más chicos puedan disfrutar de una navegación segura y marcar las bases para que nuevas generaciones tomen los beneficios de la tecnología para su propio bien.

Imagen de mvillafranca

Viajar, café, música, llamas, alpacas y mucho queso

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