Padres · 02 de Ago 2019

Los niños y la masturbación ¿Cómo actuar frente a esto?

Romina Castro y Christian Martínez, psicólogos especializados en sexualidad, explican la masturbación en niños y cómo abordar el tema como padres.

Dejando los tabúes de lado

Unsplash / Canal IPe

Aunque se mantiene como un tema tabú en nuestro país, la masturbación infantil es muy común. Sin embargo, se debe tener en claro que los niños no se tocan con el mismo objetivo que un joven o adulto podría hacerlo.

 

Romina Castro, psicóloga especializada en sexualidad explica que los niños son seres sexuales, incluso desde que se encuentran en el vientre de la madre. Los bebés desde muy chiquitos pueden tener erecciones o comenzar a tocarse. Por su lado Christian Martínez, psicólogo y sexólogo, menciona que los niños se tocan prácticamente desde el nacimiento, ya que de esa manera descubren su cuerpo y se conocen mejor. 

 

Este tocamiento es motivado principalmente por la curiosidad que puede sentir el niño o niña hacia su propio cuerpo. La forma física en la que ellos se “autodescubren” es diferente a la adulta. Ellos, al tocar sus genitales sienten una especie de cosquilleo que les genera bienestar emocional, eso hace que continúen haciéndolo en otros momentos. 


Los niños, están en una etapa de curiosidad en donde descubren cosas por ellos mismos, esto incluye la exploración de sus cuerpos.

«Un niño no tiene la consciencia de lo que es sexual, ellos no relacionan que la masturbación está asociada al sexo. Después de los 6 años es que los niños ya tienen un poco más de consciencia social», explica Romina. Es en esta edad en donde los padres deben servir como guías, mas no como jueces de lo que es correcto o no.

 

Otra de las principales características es la mentalidad del niño. Christian comenta que «en la niñez no existe fantasía erótica, el niño no fantasea. Simplemente va por explorar su cuerpo, no tiene la finalidad de llegar a un orgasmo porque no sabe que se puede llegar a eso».

 

Los niños, hasta los cinco o seis años, están en una etapa de curiosidad, de autonomía, en donde querrán descubrir cosas por ellos mismos, esto incluye la exploración de sus cuerpos. Esto va a suceder tanto en niños como en niñas, por lo que los padres no deben hacer distinción en cómo tratar tanto a mujeres como a hombres.

 

Los niños pueden aprender mucho de este acto, y son los padres los que deben acompañar este proceso. «Es una gran oportunidad para hablar con los hijos de sexualidad, del cuidado del cuerpo, de los nombres correctos de las zonas de nuestro cuerpo y de cualquier otra duda que pueda tener el niño», detalla Christian.

 

Asimismo, los padres pueden tratar temas como la privacidad y el respeto por el propio cuerpo. «(Los niños y niñas) saben que esas partes de su cuerpo necesitan respeto y que no se pueden tocar en cualquier lugar público. Aprenden que ellos son los únicos que se pueden tocar, que nadie más puede hacerlo. Con eso incluso se puede evitar posibles abusos sexuales», resalta Romina.

 

Es el momento en que los padres pueden ser maestros de sus hijos, y así evitar que ellos busquen información en cualquier otro lado. Es por eso que la masturbación debe ser tomada como algo natural y no como algo malo o prohibido.


Son los padres los que deben acompañar este proceso.

¿Cuándo consultar con un especialista?

Sin embargo, existen momentos en los que los padres sí se pueden preocupar y esto es cuando observan que sus hijos lo hacen de manera compulsiva, esto quiere decir que lo hacen de manera muy seguida incluso públicamente cuando se les indicó ya que debían hacerlo privadamente. Christian explica que esto sería un indicador de que el niño o niña podría estar teniendo un fuerte problema emocional.

 

En estos casos es recomendable conversar con el niño o niña o derivar el caso a psicología si es necesario. «Cuando vemos que prefieren la masturbación antes que todas sus otras actividades, como juegos o tareas, habría que preocuparnos un poco y ver lo que está pasando», nos cuenta Romina. Con esta actitud estarían usando el placer que les genera para evitar la angustia que pueden estar sintiendo.

 

Conversar con los niños es muy importante en estas situaciones, los padres deben tomar este momento como una oportunidad de conversar y enseñar a sus hijos sobre educación sexual. Y en caso no sepan cómo abordar este tema, no tener miedo de consultarlo con algún psicólogo, el cual puede ayudar a ambos.

 

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Trabajo para mantener a mis gatos.

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