Padres · 07 de Jul 2020

Cuatro consejos para convertirte en un papá afectivo y corresponsable

Conoce cómo puedes involucrarte de manera activa en la crianza de los chicos.

Cuatro consejos para convertirte en un papá afectivo y corresponsable

Freepik / Canal IPe

¿Conoces el dicho “padre es el que cría”? Esa pequeña frase es perfecta para resumir lo que significa ser un papá afectivo y corresponsable. Durante muchos años, la sociedad ha impuesto una figura de padre que se aleja mucho de lo que realmente debería ser. 

 

El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) explica que para lograr esto es importante repensar el significado de la paternidad. Esto quiere decir convertirse en una persona que acompañe y no juzgue, que sea firme, pero no autoritaria, que se involucre en los quehaceres de la casa y no solo sea un proveedor. ¡Un papá corresponsable no la piensa dos veces antes de ponerse un mandil para cocinar!

 

Estas son algunas ideas que te ayudarán a estar cada vez más presente en el desarrollo y la vida de los chicos:

Mantente atento a sus necesidades

Sobre todo durante los primeros meses de vida del recién nacido, cuando todavía no pueden hablar. Antes se creía que los niños lloraban para “manipular” a sus papás, pero la realidad es otra. Si tu hijo llora es porque necesita algo: por ejemplo, que lo alimenten o que le cambien el pañal. Prestar atención a cómo se desenvuelve te ayudará a poder identificar sus necesidades más fácilmente.

Conversa constantemente con su mamá sobre sus cuidados

Incluso si ya no están juntos, puedes intercambiar estrategias para lidiar con los berrinches o conversar sobre su desempeño en el colegio. Recuerda: todo será más sencillo si los dos están en la misma página.

 

Cuatro consejos para convertirte en un papá afectivo y corresponsable

Construye una relación directa con ellos

Esto se logra a través de los cuidados diarios: cambiándolos, bañándolos, dándoles de comer, jugando y paseando con ellos. En realidad, lo único que no puede hacer un papá es dar de lactar, pero todo lo demás es perfectamente posible. También te toca participar en las tareas del cuidado de su salud, eso significa llevarlo al médico, estar atento a sus controles de vacunas y preocuparte porque viva en un ambiente saludable.

No dejes de educarte

El trabajo de papá es de toda la vida y no viene con un manual. Aunque no tienes que ser perfecto, sí te puedes ayudar de manuales, libros o conversatorios para tener una guía en todas las etapas de la vida de tus hijos. Ojo: cada una es diferente, así que no esperes tener que actuar igual durante la infancia y durante la adolescencia. 
 

Sigue estos consejos y decídete a ser el mejor papá posible para los chicos. ¡Cuando crezcan, verás los resultados!

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 De ningún lado del todo y de todos lados un poco

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