Otros · 08 de Ago 2016

Un corazón de voluntario en la Aldea Yanapay

Conoce la Aldea Yanapay, un proyecto de voluntariado en Cusco que educa a niños gratuitamente.

Un corazón de voluntario en la Aldea Yanapay

Blog Against the odds

En el Perú, el 80% de los colegios usan la violencia física y psicológica como método de enseñanza. Esta es una de las muchas razones por las que nace en Cusco la Aldea Yanapay: una escuela de amor, producto del sueño educativo de Yuri Valencia.   

Aldea Yanapay
Mural en la fachada de Aldea Yanapay. Créditos: Facebook

 

Él con mucho esfuerzo y con ganas de querer cambiar el mundo, logró superar cualquier obstáculo. Trabajó y estudió arduamente desde los 17 hasta los 24 años, logrando ahorrar poco, pero suficiente dinero para hacer posible su sueño: una escuela inclusiva para niños de bajos recursos.

 

Papá Yuri”, como lo llaman cariñosamente en la aldea, vio en Cusco –su ciudad natal- el problema que afrontan muchos niños a causa de la violencia en sus entornos familiares. Motivo por el cual decidió  emprender el proyecto social Aldea Yanapay, cuando solo tenía 26 años. En este espacio educa gratuitamente a cerca de 200 niños de bajos recursos, enfocado en valores y principios, dándoles así la oportunidad de tomar sus propias decisiones y siendo capaces de expresarse abiertamente frente a las injusticias sociales.

 

Yuri estudió marketing y educación, ya que cree en la economía solidaria, aquella en la que el dinero se convierte en beneficio social. Es así, que la escuela se autofinancia a través de un hospedaje (Villa Mágica) y un restaurante que, además de albergar a sus voluntarios y a turistas ansiosos de conocer el Cusco, da trabajo a las madres de los niños y también a antiguos estudiantes de esta escuela.

Aldea Yanapay

El 2008 la Aldea Yanapay, que en quechua significa ayuda, decide abrir sus puertas a jóvenes del Perú y diferentes partes del mundo que tienen ganas aportar al bien común, dando su tiempo y corazón a niños que solo necesitan comprensión. Fue así como conocimos a Danitza Bejarano (26).Yo soy diseñadora gráfica y decidí compartir una experiencia de convivencia con los niños de Yanapay. Conocerlos no tuvo precio, aprendí nuevas formas de educación consciente. Fue mucho más lo que recibí de lo que pude dar. Además, fue una muy buena experiencia, conocer gente de todo el mundo, compartir con una generación que está en constante cambio y busca transformar de a pocos el mundo”.

 

Yuri, hoy de 38 años, llama a su modelo educativo “una enseñanza a partir del amor”. ¿Por qué? Pues en la Aldea Yanapay se enseña primero a darle a amor a la Pachamama (madre tierra), porque si se le ama, nos amamos todos. Los voluntarios realizan actividades lúdicas y ayudan a los niños en sus tareas, pero sobre todo les dan apoyo emocional.

 

Aldea Yanapay
Voluntarios junto a los niños de la Aldea Yanapay. Créditos: Facebook

Si te animas a ser un aportante o voluntario de corazón, la Aldea Yanapay y Papá Yuri te recibirán encantados. No te pierdas esta semana Clan Destino. Conoce nuevos proyectos, emprendimientos y por supuesto más corazones voluntarios. Todos los días a las 9:00 pm ¡Únete al Clan!

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