Otros · 13 de Jun 2018

Esta puede ser una solución para disminuir la violencia contra la mujer

Al ver tantos casos lamentables de violencia en nuestro país, nos preguntamos cómo podemos hacer frente a este grave problema.

Esta puede ser una solución para disminuir la violencia contra la mujer

Andina / Canal IPe

Existen varios obstáculos para disminuir la violencia de género en nuestro país. Identificarlos puede ser más sencillo de lo que parece, pero cambiarlos es un verdadero reto. Solo bastaría hacer una autocrítica a la forma en la que hemos construido la sociedad para empezar a reconocernos como parte del problema.

 

La adjunta de los derechos de la mujer en la Defensoría del Pueblo, Eliana Revollar Añaños, tiene un ejemplo claro para distinguir un obstáculo de este tipo. “Cuando la mujer va (a denunciar un caso de violencia) y la autoridad tiene una estructura mental en la que cree que la mujer es inferior al hombre y que una relación de pareja la hace objeto, esa persona la va a llevar a que concilie, a pesar de que la ley ya tiene un artículo específico que dice que no se concilia”, nos explica.

 

Este comportamiento puede generar varios resultados, unos más graves que otros. El feminicidio es el evento extremo de la violencia, pero a veces, antes de esto, existe una acumulación de casos previos psicológicos, de amenazas, insultos, físicos o sexuales. De ser ignorados, sentimos que la justicia no funciona en favor a la víctima y la lleva a un escenario sin vuelta atrás.

 

La doctor Revollar reconoce una solución para promover que los operadores de justicia entiendan la dimensión de la violencia contra las mujeres y el enfoque de las leyes: “Vemos que por un lado tienen que cambiar las estructuras mentales y eso requiere trabajar con el consejo nacional de la magistratura. Hay que trabajar con el mismo poder judicial, invertir en la capacitación de jueces, de fiscales, de miembros de la policía nacional, centros de emergencia mujer”.

 

Asimismo, considera que para erradicar el pensamiento machista, también es oportuna una educación inclusiva y equitativa. “Necesitamos, por ejemplo, un Estado que invierta en educación, que invierta en la política con un enfoque de derechos, con un enfoque de género, con un enfoque de interculturalidad”, asegura.

 

Además, advierte que de no trabajar en estos temas, la cifra de mujeres violentadas irá en incremento y las normas que busquen la igualdad en el Perú demorarán en ser una realidad.

Cuando la violencia rompe moldes

Para Revollar Añaños, la sociedad moldea a las personas y nos encontramos en un momento en el que nadie escapa de la posibilidad de ser víctima de violencia. Sin embargo, eso no quiere decir que el machismo no forma parte de las razones. La abogada nos lo explica así:

 

“Cuando nos dicen: “la señorita “tal” ha matado a su pareja, ¿por qué no hay una defensoría de hombres?”. Esa señorita es fruto de una sociedad donde se impone un modelo. En sus formas extremas se vence ese modelo y las mujeres tratan de emular esa cultura que le corresponde al otro. Entonces, el machismo no es un problema solamente de los varones, es un problema de nuestra sociedad”.

 

Derribar estos obstáculos tomará tiempo y ver sus resultados demorarán aún más. Es por eso que hoy más que nunca, sostener una conciencia colectiva que considere estos temas fundamentales es importante para cambiar el futuro que nos depara a las mujeres.

Imagen de ccontreras

Sin bolsa, por favor.

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