Música · 04 de Sep 2017

La voz de los jóvenes: el freestyle en las calles de Lima

Conoce cuáles son sus puntos de encuentro en el mapa de nuestra ciudad.

La voz de los jóvenes: el freestyle en las calles de Lima

Canal IPe

Los parques, rotondas o anfiteatros se convierten en sus “campos de batalla” un día a la semana. Un enfrentamiento entre grupos puede reunir a alrededor de 300 observadores, que escuchan emocionados las rimas improvisadas de estos freestylers y ovacionan sus triunfos y derrotas.

 

Estos grupos, conformados por jóvenes de distintas edades y distritos de Lima, organizan eventos en los que las letras de las canciones surgen en el momento y por lo general contienen mensajes importantes relacionados a sus visiones de sus vidas y la sociedad.

 

“Como el hip hop es una herramienta de expresión muy fuerte, tratan de poner prejuicios, porque sienten miedo de lo que podemos decir”, opina Sergio Muñoz, host oficial del colectivo Raptonda, de San Miguel. Un espectáculo realizado por este grupo puede llegar a reunir a alrededor de 600 personas.

 

Para Jonathan Salvador, conocido como Natan en Raptonda y en el Colectivo Breña, el rap se ha convertido en una actividad beneficiosa que le ha otorgado experiencias únicas, como viajar a otros países para presentar o participar en otras batallas.   

 

“Es diferente conocer la cultura de otras provincias y países con el rap. Se siente como una hermandad”, señala Natan. Conoce más de ellos en la entrevista completa a continuación y encuentra los puntos de freestyle en Lima y anímate a participar:

 

¿Cuáles son los mayores prejuicios que enfrentan a diario?

F: Eso era al principio. Ahora -que hasta en televisión se ponen a rapear y cualquiera puede rimar- se ha hecho muy conocida la cultura y poco a poco dejan de vernos con prejuicios, lo ven más con admiración.

 

S: Cuando le digo a alguien que estoy metido en el rap o hip hop, me dicen “ah, estás con los fumones”. Muchos tienen una imagen muy mala, cuando ni siquiera están dentro de este mundo para conocer un poco más esta cultura.

 

N: Un día, en el colectivo Breña apareció un grupo que hizo un alboroto. Vino serenazgo y nos pidió que nos fuéramos a nuestras casas, pero yo salí a defender al colectivo y aclarar que nosotros no estábamos haciendo el desorden. Nos querían botar pero les dije que no hacíamos desorden público. Exigí mis derechos al estar en un parque, en un ambiente libre. A veces como nos ven con polera o gorras piensan mal.      

 

¿Cómo sienten que el freestyle les ayuda en su vida cotidiana?

F: Yo creo que me ha cambiado la vida muchísimo porque cuando recién empecé, nunca pensé que viajaría a otras ciudades o recibir pagos por cantar. Ahora, prácticamente todos los fines de semana se me presentan oportunidades para ir a provincia a ser jurado o ir a batallar. He pasado por cosas que nunca imaginé.

 

S: En Raptonda estamos trabajando un concepto que se llama “la calle da oportunidades”. Lo que queremos incentivar es que las personas encuentren un espacio donde puedan acoplarse y aprender nuevas cosas, no gastar su tiempo en cosas negativas, como ponerse a fumar o estar consumiendo bebidas alcohólicas, sino que se distraen haciendo una actividad más.

 

N: Gracias a Dios pude viajar a Chile en el 2014 y a Bolivia en el 2015. Me gustó conocer una cultura diferente. Al momento de cantar o presentar, en esos lugares el oxígeno te falta, uno está acostumbrado a un timbre de voz, pero tienes que modularla porque sino se va. Ves gente que nunca pensaste conocer.

 


De izquierda a derecha: César Leyva, Estefano Martínez, Sergio Muñoz y Jonathan Salvador.

 

¿Cuáles son sus aspiraciones personales? ¿Y con el colectivo?

C: Yo sí estoy proyectado a la música. Quiero terminar un EP (disco de corta duración). Luego espero sacar un disco que tenga como concepto la felicidad para generar un cambio social. En el ámbito profesional, me gustaría terminar la carrera de Administración, que recién estoy empezando, para apoyar a mi familia.

 

F: Una de mis aspiraciones profesionales es poder vivir de la música y del freestyle. Mi objetivo es ese, poder trabajar de por vida en lo que me gusta y nunca aburrirme de mi trabajo. Ahora veo a Raptonda como una ventana para que los talentos de se den a conocer en el mundo y sean reconocidos por su calidad.

 

S: Yo estudio la carrera de Comunicación e Imagen empresarial. Siempre me ha gustado aplicar lo que aprendo dentro de este movimiento. En mis aspiraciones personales, primero quiero acabar mi carrera, seguir proyectos musicales, también estoy haciendo un disco de doce canciones, y seguir poniéndole “punche” a Raptonda y Sangre Inca, un torneo internacional que organizamos en Perú con el fin de mostrar nuevos talentos.

 

N: Mi aspiración  personal es más que todo sacar adelante a mi familia. Ahora trabajo en un taller de electrodomésticos, no es un gran ingreso, pero es un apoyo. En el futuro quisiera vivir del rap y poder conocer otras realidades. En mi experiencia conocer la diversidad cultural de  otras provincias y países, genera un sentimiento de hermandad que quisiera que se extienda. Una hermandad que traspasa fronteras.

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