Música · 29 de Mar 2019

Conoce al colectivo de hip-hop que quiere cambiar San Juan de Lurigancho

Rapstyle busca cultivar el respeto, la cultura y creatividad entre los jóvenes del distrito.

Conoce al colectivo de hip-hop que quiere cambiar San Juan de Lurigancho

Rapstyle SJL / Canal IPe

Juntar una palabra con otra y así con otra hasta crear una rima que consiga asombrar al público, ese es el freestyle, una corriente musical que forma parte de la cultura hip-hop que está creciendo con fuerza en nuestro país.

 

Para conocer un poco más de cerca este mundo conversamos con Gerson Cruz, creador de Rapstyle, un importante colectivo de San Juan de Lurigancho que desde hace casi cinco años quiere influenciar positivamente a la juventud del distrito a través de la cultura.

¿Cómo conociste el freestyle?

El freestyle lo conocí un día jugando fútbol en Santa Anita. Vi que en el polideportivo, al frente de mí, había un montón de gente gritando, me acerqué y me di cuenta de que estaban rimando. Para ese momento ya sabía rimar porque escuchaba mucho rap en inglés. Esa fue la primera vez que vi una competencia en vivo. Desde ahí comenzó mi gusto por el freestyle y decidí inscribirme en todos los concursos que encontraba.

 

“Más que una competencia mental, lo que queremos es promover valores”.

 

¿Cómo describirías este estilo?

La gente que está alejada del género piensa que es peligroso, lo relaciona con la delincuencia, pero no, en realidad practicarlo es positivo porque agiliza la mente al utilizar las ideas como rimas de forma innovadora y divertida. A pesar de su nombre, también tiene reglas, diferentes fórmulas que se pueden aplicar. Hay torneos en donde se enfrentan uno a uno, cada participante rapea cuatro líneas y así se van contestando. Otra modalidad, que se da más en los torneos grandes es que cada concursante rapea un minuto, sin posibilidad de repetición.

 

La regla básica y la más importante es improvisar, no puedes tener nada que hayas escrito antes o copiado de otra persona, tienes que ser original. La segunda es ir con buena energía. Si vienes amargado o con alcohol o droga no estará permitida tu participación.

¿Qué hace exactamente el colectivo?

Después de participar en varios eventos me propuse crear una plataforma que promueva las competencias de freestyle. Al inicio solo recibíamos talento, porque había gente que ya rimaba, pero le faltaba un lugar para encontrarse. Este año hemos implementado una modalidad que se llama Sangre Nueva. Si quieres aprender y mejorar, puedes apuntarte a este grupo. Ahí les damos consejos, los ayudamos, todo bajo una estructura que busca mantener los valores, buscamos que sea más que una competencia mental, lo que queremos es promover valores.

 

Hasta ahora hemos trabajado cada miércoles frente a la estación Caja de Agua. Los asistentes van de 50 a 300 personas. A partir de abril nuestras reuniones serán mensuales por la cantidad de gente, queremos buscar una mejor forma de organizarnos y darles calidad para seguir mejorando.

¿Tienen mujeres participando en las competencias?

Creo que la cantidad de mujeres no es mucha por un tema social, pero las pocas que tenemos son muy buenas. Estamos trabajando para que eso cambie, en romper estereotipos y que muchas más chicas se animen a ser parte del club.

Existe un tipo de improvisación en el que se insultan el uno al otro y la mejor ofensa gana. ¿Cómo hacen ustedes para prevenir la violencia?

Hemos visto varias batallas en las que lo hacen, pero nosotros queremos alejarnos de cualquier tipo de violencia y por eso proponemos un estilo que se centra en el debate. Hay gente que recién empieza, ha visto este tipo de batallas y comienza a insultar, no busca rimas complejas, pero al final el jurado es el que evalúa la calidad. Una modalidad que funciona muy bien para nosotros es contar una historia a partir de una palabra. Puedes hablar por ejemplo de la juventud, de la naturaleza, del amor y ahí no tienes la necesidad de ridiculizar a tu rival.

¿Qué es lo más complicado de practicarlo?

Lo más difícil en el freestyle es mantener las misma energía durante toda la improvisación. Pero eso se soluciona con práctica constante. Cuando yo participaba en competencias practicaba de dos a cuatro horas al día, todos los días. Suena complicado o aburrido, pero una vez que comienzas a rimar, tu cabeza no se detiene, es adictivo en el buen sentido. Si lo quieres tomar de forma profesional, debes dedicarle tiempo.

¿De qué forma esta iniciativa ha ayudado al distrito?

San Juan de Lurigancho es un distrito caótico que sufre por la delincuencia. Hemos tenido gente que estaba metida en temas de drogadicción o de barras que han comenzado con nosotros y han cambiado su vida. Ahora tienen otra rutina.

 

Si quieres saber más sobre Rapstyle SJL y quizás animarte a participar de alguna batalla puedes hacer click aquí.

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 De ningún lado del todo y de todos lados un poco

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