Hace unas semanas unos amigos hablaron de un lugar en el que vendían comics antiguos, de la década de los sesentas, entonces recordé que, cuando era niña mis papás me contaron que en sus tiempos de infancia no tenían televisión, así que iban a lugares a leer “chistes”. Nunca entendí bien cómo eran esos sitios. Pero sí entendí más o menos a qué le llamaban chistes. Resulta que son lo que nosotros conocemos como historietas o comics.

Así que este fin de semana decidí ir a ese lugar en el centro de Lima del que tanto hablaban. Es así como llegué al jirón Cotabambas 297, a espaldas del parque Universitario. Me topé con la fachada de una casona melón, vi un cartel grande sobre una puerta angosta, en el cual decía “Terra Comic”. Ingresé, y debo admitir que me sentí un poco atrapada por los montículos de papeles a mí alrededor. Atravesé un angosto pasillo que me llevó a un gran salón, igual de caótico, pero con cierta belleza. Luego de esa travesía entendí lo que es leer chistes.

En un espacio al fondo del gran salón habían sillas plásticas blancas, en las cuales estaban sentados un par de señores, calculo mayores de 40 años, quienes  leían alegremente sus historietas y revistas. Hacían exactamente eso que me habían contado mis papás. Observándolos por un instante, entendí eso de ir a un "lugar" a leer “chistes”, ¿era así en los 60?

Seguí explorando y realmente "Terra Comic"  está invadido por historietas de editoriales como: La Prensa, Novoro e Icavi. Las cuales durante los años 50 y 60 tuvieron un gran auge, ya que presentaban títulos como Batman, Superman, el Zorro, pero también tenían fotonovelas como las del “Santo, el enmascarado de plata” y la historieta romántica, “Susy, secretos del corazón”. Si vas buscando algo específico debes tener paciencia, la mayor parte del material está colocado en rumas y no necesariamente ordenado por títulos.

 


Las lectoras de "Susy, secretos del corazón" enviaban sus historias a la editorial Novoro y esta se encargaba de reinterpretarlas en su cómic.

 

Yo no tenía idea de qué buscar, pero fui encontrando cosas interesantes. La que más llamó mi atención fue “Susy”, una revista de amor sufrido en la cual la protagonista, del mismo nombre, cuenta sus historias de amor y desamor. Mi mamá me contó de esta historieta, me dijo que aprendió a dibujar parejas con este estilo. “No sé por qué, quizás por las hormonas, pero cuando era adolescente, todo el día en el colegio me la pasaba dibujando parejas besándose y me las copiaba de ‘Susy’” me contaba ella. Continuando con mi búsqueda encontré historietas de terror; fotonovelas al estilo telenovela mexicana; revistas de historia, arte, cultura y hasta una pequeña alergia.

 


En la edición "Las huérfanas" de "Dramas de mi barrio". La historia de estas hermanas, es entre cómica y drámatica. 

 

Me acerqué al señor encargado con las 15 revistas que escogí para que me dé la cuenta. Mientras iba caminando, pensaba: “Por favor, que no me cueste un ojo de la cara”. Puse las revistas sobre la mesa en la que él estaba restaurando un par de historietas viejas. Me miró con calma  y me dijo:

- Son 32 soles.

- Y yo grité: ¡Qué!

- ¿Muy caro? -respondió él-

Yo quedé con la mirada atónita por lo barato que era el tesoro que había encontrado. Aunque creo que mi mirada lo confundió, porque me dijo rápidamente:  “Ya señorita, 30 nomás”. Y, así sin querer queriendo me llevé una ruma de historietas y revistas a un precio módico.

Si eres amante de las historietas no debes dejar de visitar este lugar, es una joya. 

Imagen de bdelacruz

Los amigos de mis amigos son mis amigos

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