Cine y Teatro · 06 de Mar 2018

Vientos del Sur: la película cusqueña que nos cuenta sobre los tapados

La película cuenta la historia de Nina y su abuelo Fausto. Un tesoro familiar escondido los llevará a replantearse la vida que llevan.

Vientos del Sur

Vientos del Sur / Canal IPe

Franco García es un director perseverante. Nueve años de idea, producción y rodaje lo demuestran. Vientos del Sur es la ópera prima con la cual piensa ganarse un espacio en el mundo cinematográfico peruano y poner en vitrina el cine regional.

Esta película, grabada íntegramente en Cusco y realizada por un equipo cusqueño, gira en torno a una de las leyendas más populares de nuestros andes, la existencia de tapados o tesoros escondidos.

 

La película fue estrenada en el Festival de Cine Global Dominicano en República Dominicana. Ahora se alista para estrenarse en nuestro país.

 

Conversamos con el director para que nos cuente sobre la realización de Vientos del Sur. Aquí la entrevista.

¿Qué te inspiró a hacer Vientos del Sur?

Mi familia es de Huaro, al sur de Cusco. Cada fin de semana que había reuniones familiares se hablaba del tapado, un tema muy común. Cuando decidí hacer mi primer largometraje me saltaron a la cabeza ideas del lugar de donde soy, así que agarré esta leyenda y la introduje en una historia familiar.

¿Qué sientes ahora que tienes tu ópera prima lista?

Ha sido un largo recorrido, aproximadamente desde el 2009 que tengo la idea, luego se hizo proyecto y empezamos a rodar. Cuando la vi en pantalla grande para hacer las pruebas, pensé en todos los años recorridos y la sensación fue indescriptible, porque al verla terminada se inició otro proceso: ¿qué hacer con la película?

 

¿Cómo fue trabajar con actores y personal técnico cusqueño?

Hemos trabajado con actores cusqueños, porque al ser una historia local, lo ideal era que debían de ser actores que realmente sabían del tema y que no necesitaban interiorizarlo. De esa manera resultó mucho más sencillo todo el rodaje.

 

La idea también fue contar con la mayor cantidad de técnicos cusqueños. Los productores Eliana Illescas y Paul Córdova conocían a gente que estaba terminando de estudiar cine en Cuba o en Lima, les contaron del proyecto y se animaron en regresar a Cusco para ser parte de una producción local.

¿Cuál fue el mayor reto durante el rodaje de la película?

Me parece que el mayor reto fue terminarla. Aunque parezca extraña esta afirmación, me parece que fue el mayor reto y que se logró con tranquilidad. Se formó un buen equipo de trabajo y todo fluyó.

¿Cómo fue la participación de la película en festivales?

Lograr que la película llegue a la gente es complicado. Por eso, la mandamos a festivales internacionales con la idea de que se haga conocida afuera y que agarre un poco de cuerpo para poder lograr un estreno en Perú.

 

Creo que participar en festivales es súper importante porque conoces otras realidades y de cierta manera ves tu película desde fuera, con otros ojos.

¿Dónde se podrá ver la película?

Hemos diseñado una distribución muy cercana a la gente, en una primera etapa nos enfocaremos en proyectarla en Cusco y Lima. En Cusco la idea es realizar talleres de cine en los colegios, mostrar cómo se hizo y de  formar público, que es algo que necesitamos hacer con fuerza. Luego, haremos una campaña de introducción de marca por redes sociales.

¿Por qué son necesarias películas como esta?

Siempre es importante conectarnos con nuestras historias y nuestra cultura. Creo que el cine es un buen medio para esta experiencia, es muy importante saber quiénes somos.

¿Cómo ves el panorama del cine peruano?

Tengo sentimientos encontrados. Creo que se está produciendo mucho y eso hay que celebrarlo. Todos los meses se estrena una película. Nos guste o no, en esa película trabajó gente. Hay profesionales que ahora solo se dedican a esto. Eso es increíble, porque se está generando una fuente de trabajo sostenible.

 

Sin embargo, creo que se debe tener cuidado con ciertos aspectos para que este esfuerzo sea sostenible en el tiempo. El área más desentendida y descuidada de nuestro cine es el guión y considero que es donde debemos trabajar mucho más. Hablo en términos generales tanto para el cine comercial, como para el de autor, ya que eso a la larga puede jugarnos una mala pasada.

 

Otra cosa que debemos entender es que el cine peruano, no sólo se hace acumulando películas, sino que también necesita una ley potente, una cinemateca, circuitos alternativos, programas de cine nacional, programas de formación de público y otros esfuerzos más.

 

Ahora nos queda esperar el estreno de Vientos de Sur en Lima, Cusco y otras provincias. ¡Esperamos verla pronto en muchas salas de cine!

Imagen de mhuerta

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