Artes · 25 de Jun 2020

Los bailarines del Ballet Municipal de Lima nos cuentan sus experiencias con la discriminación

Desde muy pequeños ellos luchan contra los estereotipos de género bailando.

Los bailarines del Ballet Municipal de Lima nos cuentan sus experiencias con la discriminación

Difusión / Canal IPe

El ballet es un tipo de danza clásica muy respetada en el mundo, lamentablemente en el Perú, a causa del machismo que aún está bastante interiorizado, todavía se discrimina a los hombres que se atreven a practicarla. 

 

Un ejemplo de esto es la situación que vivió Brian Gómez, primer bailarín del Ballet Municipal de Lima en medio de un clase virtual que dio por Facebook el pasado 5 de junio. Durante todo el tiempo que duró la transmisión en vivo él tuvo que soportar insultos, burlas y comentarios homofóbicos.

 

En esta nota de Canal IPe conversamos con él y con otros bailarines de la compañía para que nos cuenten su experiencia lidiando con la discriminación.

Brian

Brian Gómez es cubano, tiene 22 años y estudió Ballet en la Escuela Nacional de Ballet de Cuba. Comenzó su carrera a los 8 años y llegó a nuestro país por primera vez hace 4. A los profesores les gustó tanto su trabajo que terminó quedándose. 

 

“Cuando comencé mi familia me advirtió que podía sufrir maltratos, pero también me dijeron que es una carrera muy linda que no muchos pueden estudiar, eso fue lo me motivó a seguir”, dice.

 

El bailarín y profesor opina que el Perú tiene futuro y potencial en el ballet, pero una de las cosas que impiden que se desarrolle más son precisamente los falsos conceptos que giran alrededor de él. 

 

“La gente no investiga sobre el tema. Los que practicamos ballet nos preparamos físicamente igual o más que los deportistas profesionales. Es una disciplina que necesita de mucha fuerza”, explica.

 

A pesar de la mala experiencia que le tocó vivir, Brian está decidido a seguir trabajando y hablando para hacer que las personas entiendan que el ballet no tiene género, así como ninguna otra actividad.

 

Los bailarines del Ballet Municipal de Lima nos cuentan sus experiencias con la discriminación

Félix

Félix Morante es peruano y solista del Ballet Municipal de Lima. Igual que Brian, él comenzó a practicarlo desde muy pequeño. Durante sus primeros años recuerda haberse sentido libre y feliz, hasta que llegó a la adolescencia. A los 15 comenzó a ser discriminado por ser hombre y bailar ballet, incluso por algunos de sus amigos, que le ponían apodos como “mariquita”. 
 

Esos ataques lo hicieron dudar sobre si debía seguir adelante, pero su carácter fuerte lo ayudó a callar a los bullies y hacer respetar la profesión que había elegido.

 

“Gracias a mi personalidad pude esquivar los ataques, pero no todos tienen la misma capacidad y tampoco están obligados a tenerla. Ninguna persona debería ser atacada por dedicarse a su pasión”, dice.

 

Los bailarines del Ballet Municipal de Lima nos cuentan sus experiencias con la discriminación

Rodrigo

Rodrigo Blanco es argentino y primer bailarín del Ballet Municipal desde el 2013. Por experiencia también ha recibido comentarios incómodos, pero no ha dejado que eso sea un problema para seguir su carrera.

 

“Intento luchar contra eso siendo positivo. No respondiendo a personas que dicen cosas sin informarse antes, que hablan desde los prejuicios.”, menciona.

 

Para él, usar la palabra “gay” como insulto es tener una actitud claramente homofóbica. “Bailar ballet no tiene nada que ver con tener una orientación sexual específica. Puedes hacer ballet y ser gay, como también puedes hacerlo y ser heterosexual. Lo mismo aplica para cualquier carrera”, dice.

 

Rodrigo también nos recuerda que existen otras disciplinas que también se ven afectadas por estereotipos de género como el fútbol. “Antes se decía que el fútbol era un deporte de hombres, pero ahora existen muchas mujeres jugando de manera profesional y yendo al mundial”, explica.

 

El bailarín quiere darle a todos un mensaje de aliento y decirles que a pesar de los obstáculos no abandonen lo que les apasiona. “Yo he peleado, he tenido altas y bajas, pero no cambio por nada la sensación de haber conseguido mis metas y a las personas y los países que he conocido en el camino”.

 

 

Este en un gran momento para que todos reflexionemos sobre nuestras actitudes en el día a día y abramos nuestra mente. ¡La función debe continuar sin discriminación, prejuicios ni homofobia!

Imagen de cdiaz

 De ningún lado del todo y de todos lados un poco

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